El Abanico de Fibonacci – Características y Formas de Uso

Los mejores corredores de opciones binarias 2020:
  • Binarium
    Binarium

    1er lugar! El mejor broker de opciones binarias!
    Ideal para principiantes! Entrenamiento gratis! Bonos de registro!

  • FinMax
    FinMax

    2do lugar! Gran corredor!

Historia del abanico – Origen, tipos y lenguaje

El abanico es un utensilio manual que se utiliza para estar más frescos los días de calor mediante el movimiento del aire, pero no siempre ha sido esa su función. En Curio Sfera -Historia.com, te explicamos la historia del abanico, los diferentes tipos, el lenguaje de los abanicos, sus partes y muchos datos interesantes.

Qué vas a encontrar aquí

Origen del abanico

La historia del abanico es casi tan extensa y antigua como la existencia de la humanidad. Su origen no se conoce con exactitud, pero se cree que ya en la prehistoria existía. Seguramente en forma de grandes hojas de plantas.

A lo largo de los siglos, multitud de países y civilizaciones lo han utilizado. Muchos de ellos los conocemos gracias a los restos arqueológicos, pinturas y grabados antiguos.

El abanico en el antiguo Egipto

En el antiguo Egipto, en el tiempo de los faraones, no se veía como un mero accesorio de la vestimenta tradicional.

El abanico era considerado como un símbolo de alta posición social y sobre todo de las personas con un gran poder.

Su empleo estaba restringido para casi todos, excepto el faraón. Y estaba permitido también a sus esposas, hijos y familia más directa solo en ocasiones especiales.

El abanico en la Grecia clásica

En la antigua Grecia las sacerdotisas agitaban enormes abanicos sobre los alimentos sagrados para que se conservaran en condiciones más tiempo. Estaban elaborados con plumas, flabelos y penachos. Este proceder sería adoptado siglos más tarde por los romanos y del mismo modo, imitado por los cristianos.

El abanico en el imperio romano

César Augusto, emperador del impero romano contaba con un numeroso grupo de esclavos que siempre le precedían a dónde quiera que fuese equipados con grandes abanicos para sofocar el calor y espantar los insectos de su líder.

Asimismo, las matronas romanas tenían a su disposición unos esclavos eunucos cuya función principal era abanicarlas en el gineceo. Según el gran poeta griego Eurípides, en su obra Helena, ya describe este hecho en la Grecia clásica.

Los mejores corredores de opciones binarias 2020:
  • Binarium
    Binarium

    1er lugar! El mejor broker de opciones binarias!
    Ideal para principiantes! Entrenamiento gratis! Bonos de registro!

  • FinMax
    FinMax

    2do lugar! Gran corredor!

El abanico en Japón antiguo

Los nipones empleaban el abanico para saludar, y sobre él colocaban regalos que hacían a sus familiares y conocidos. Los mejores alumnos de las escuelas eran recompensados con un bonito abanico decorado.

Si tenían que acudir a espectáculos, bailes o cualquier acontecimiento social, no acudían sin él.

Tan importante era, que la mujer japonesa prácticamente se sentía desnuda si no llevaba consigo su abanico. Hasta los presos condenados a muerte, antes de su ejecución, recibían uno.

El abanico en la China milenaria

Hace cientos de años, en China,, tanto las mujeres como los hombres empleaban el abanico. Era una sociedad muy refinada, y portar en la mano un pequeño estuche con su abanico en el interior, era signo de distinción y autoridad.

Cuando realizaban visitas a las casas de familiares o amigos, siempre lo llevaban consigo. También era habitual que adornasen sus abanicos escribiendo en ellos pensamientos e ideas.

El abanico en la Europa medieval

En la Europa de la edad media, en los círculos cortesanos, existían grandes abanicos fabricados con mangos de oro y plumas de pavo real y faisán. Ya en el siglo XV los portugueses afianzaron una variante: el abanico plegable procedente de China. Pero este tipo de abanico no se empleó en exclusiva en las civilizaciones occidentales y chinas, también en Las Américas.

El abanico en el nuevo mundo

Cuando el conquistador Hernán Cortés arribó a México a principios del XVI, Moctezuma le hizo un obsequio de gran valor. No era otra cosa que 6 abanicos decorados con plumas de abundante varillaje.

Por otro lado, en Perú, los incas tenían los abanicos tan introducidos en su sociedad que formaban parte de muchas ofrendas que realizaban a sus dioses.

El abanico en el Renacimiento

Los abanicos, durante el Renacimiento, no solo no cayeron en desuso, sino que se popularizaron todavía más.

Durante los siglos XVI y XVII su empleo era habitual e indispensable.

La reina Isabel I de Inglaterra adoctrinaba a sus doncellas: “Una reina sólo puede aceptar un regalo: el abanico”.

La denominada “Reina Virgen” siempre portaba un abanico colgando de una cadena de oro a la altura de su cintura.

El abanico en la edad Moderna

Durante este periodo, Luis XIV de Francia y Catalina de Médicis, que fueron grandes aficionados de los abanicos dijeron: “No se concibe el cortejo ni el amor sin su presencia”.

Tan grande era la afición de las casa reales a este artilugio, que la reina Luisa de Suecia creó en el año 1774 la Real Orden del Abanico. Distinción que, naturalmente, concedía a sus más distinguidas amistades. Entre muchas de sus normas, se prohibía mantenerlo abierto en presencia de la reina excepto para ofrecerle regalos sobre sus varillas.

El siglo XVIII fue, sin duda, el momento que más presencia tuvo entre la burgesía. La cortesana Ninon de Lenclos era muy popular debido a que encargaba pintar y decorar sus abanicos de muy variadas formas.

La marquesa de Pompadour puso su nombre a una extensa variedad de abanicos que llevaban pintado son múltiples motivos su varillaje. Del mismo modo, la reina María Antonieta tenía costumbre de obsequiar a sus amistades más próximas, muy elaborados abanicos.

El abanico en la Revolución Francesa

Por llegar a ser símbolo de la nobleza y alta burguesía, la Revolución Francesa pretendía ignorarlo y lo consideraba como algo decadente de un pasado lamentable.

Pero el abanico estaba tan arraigado, que tuvieron que otorgarle un “empleo revolucionario”. Buscando este fin, se hicieron modelos que al plegarse adoptaban la forma de un fusil. Por supuesto, su decoración se realizaba con los colores de la bandera francesa (rojo, azul y blanco).

Partes del abanico

Con el paso del tiempo el abanico se “democratizó” y llegó a todas los estratos y capas sociales. Naturalmente eran abanicos muy sencillos, como por ejemplo, el abanico de Caleñas. Se componía de tres piezas: las varillas y el clavillo que formaban el armazón o esqueleto, y el país.

  • Las varillas estaban realizadas con bambú o caña en tiras rectangulares de la misma longitud, espesor y ancho.
  • El clavillo, era el alambre que unía las varillas y se aplastaba en las dos puntas para evitar que las varillas se saliesen.
  • El país o paisaje es un sector anular realizado con resistente papel que se pliega entre las varillas, y que, cuando era abierto el abanico, conformaban su superficie.

Tipos de abanicos

La diversidad de abanicos, históricamente, estuvo a expensas casi siempre de los antojos de la moda. Han existido de todo tipo y condición. También para infinidad de usos que hoy en día nos pueden parecer sorprendentes.

Abanicos de lujo

Los abanicos más caros y lujosos carecían de tela o papel (el país). Sus varillas eran muy amplias y se fabricaban íntegramente con maderas nobles, carey o marfil.

Se les denominaban abanicos reversibles o de baraja, ya que se podían desplegar tanto desde la izquierda como desde la derecha. Eran abanicos muy elaborados, normalmente con 4 países y decorados con diferentes motivos que producían un peculiar efecto sobre las personas que lo miraban en movimiento.

Si se regalaban, se solían entregar con un gravado que hacía alusión al motivo de dicho presente. Por ejemplo, el nombre de los novios si era por una boda, o un escudo de armas de la familia. Las formas eran de lo más variadas en función del ingenio e inventiva de su diseñador.

Abanicos de violín

En el siglo XIX se crearon los abanicos de violín. Denominados de este modo porque al cerrarse recordaban la forma de este hermoso instrumento.

Por norma general, se trataban de abanicos de mucho prestigio, rematados y decorados con lentejuelas de plata y oro, algún que otro espejuelo, y plumas de cisne.

Abanicos para ver los toros

Aunque te resulte curioso, existían abanicos diseñados exclusivamente para ir a las plazas de toros. Eran muy grandes, de una vara y media de alto. Esto era así para que la gente que veía a este evento desde las gradas en las que daba el sol, pudieran hacerse sombra a modo de pequeño parasol.

Abanicos de olor

La Casa londinense Kimmel inventó los abanicos de olor. Con el movimiento del artilugio desprendían un agradable y rico olor. Esto se conseguía impregnando con una sofisticada técnica las varillas con un perfume.

El objetivo era que el agradable olor fuese tan duradero como el abanico.

Normalmente, se decoraba el varillaje con dibujos de las plantas o flores con las que se había elaborado el perfume que desprendía. Algo muy lógico ¿verdad? Si te interesa puedes saber más en la historia del perfume.

Abanicos españoles

Los abanicos españoles tradicionales se caracterizan por unir todo el varillaje con pergamino, vitela, cabritilla, o incluso con preciosas pieles impregnadas en agradables olores.

Abanicos de bolsillo

Respecto al abanico de bolsillo, decir que eran de diseño diferente al habitual. Las espigas de las varillas no se encontraban adheridas a los países.

Abanico anuncio

Dentro de los abanicos plegables, durante el siglo XIX destacó el denominado abanico mágico. Fue denominado de este modo ya que por un lado se podía observar dos imágenes diferentes, y solo una por el otro.

A principios del siglo XX, se abarató tanto su fabricación que se empezaron a regalar como reclamo publicitario. También se empleaban para plasmar en ellos los programas del teatro, de danza, o del circo y obsequiarlo a sus asistentes.

Abanicos máscara

Durante el siglo XIX, en Venecia, se popularizaron los abanicos careta que se utilizaban para asistir a los números bailes de máscaras que se celebraban durante su famoso Carnaval. Tal vez te interese: la historia del carnaval.

Uno de los modelos que más gustaban a la gente eran los de espejuelos, ya que con ellos se podía observar a alguien sin ser descubiertos. Pero su uso decayó por dejar de estar de moda y no por los comentarios de los moralistas.

Otros tipos de abanicos

Pero dentro de estos diferentes tipos de abanicos, existen muchas variedades. Según su diseño se empleaban para diferentes circunstancias u ocasiones, como por ejemplo:

  • Abanicos de doncella o de casada.
  • Abanicos para andar por casa o de visita.
  • Abanicos para caballeros.
  • Abanicos para la mañana y para la tarde.
  • Abanicos de invierno o verano.
  • Abanicos de paseo o de viaje.
  • Abanicos para bodas o para luto.

Lenguaje de los abanicos

Es muy posible que hayas oído alguna vez algo en referencia al lenguaje “secreto” de los abanicos. No es más que un lenguaje que empleaban las damas para poder comunicarse con un caballero de una manera discreta.

Es un lenguaje muy amplio y varía en función del país y la época. Pero para que te puedas hacer una ligera idea, te damos algunos ejemplos:

  • Abanicarse despacio significa falta de interés o indiferencia hacia el galán.
  • Apoyar los labios en el borde del abanico se traduce como desconfianza o incredulidad.
  • Apartarse el pelo de la frente con él quiere decir “no me olvides”.
  • Pasar delicadamente el dedo índice por el borde de las varillas es lo mismo que decir “tenemos que hablar”.

En el siguiente vídeo puedes ver los principales gestos y mensajes secretos que se transmitían mediante el lenguaje del abanico:

En el siglo XVIII, Julio Janin, conocido escritor francés, pasmado ante la gran cantidad de posibilidades que tenía un abanico en las manos de una mujer, escribió:

“Las damas se sirven del abanico para todo. Esconden su sonrisa o rubor detrás de su varillaje. Acarician su delicado pecho para insinuar a su conquistador lo que atesoran. Se sirven de él para ocultar sus manos o su timidez. Son imprescindibles en el atuendo de una dama. Con él se puede empezar o acabar una historia de cortejo.”

Una dama que se tenga en consideración y que se precie, jamás llevaría el mismo abanico dos veces a una fiesta o baile. Como curiosidad, cuando falleció la reina Isabel de Farnesio se descubrió que tenía una colección de más de cinco mil abanicos.

Cómo se fabrica un abanico

En el siguiente vídeo puedes ver un interesante reportaje donde puede ver y obtener información de cómo se fabrican los abanicos artesanales:

Creencias y supersticiones

Debido al arraigo y empleo del abanico, se creó a su alrededor toda una serie de creencias y supersticiones. Se creía que si se dejaba abierto traía mala suerte: algo muy extendido en casi todos los países.

También existe la antigua práctica adivinatoria del futuro mediante las varillas de un abanico. Para hacerlo, se hace coincidir las piezas de su armazón con las palabras “nada, cobre, plata y oro”.

La última varilla será la que responda a la pregunta que se formule. Por ejemplo: “Me casaré pronto, tendré salud, me quiere mi pareja, etc.”. Entre las mujeres casaderas, ansiosas por saber su futuro con detalle practicaban esta costumbre de consultar al abanico.

Apuntaban en las varillas “viuda, soltera o casada”. Como siempre, la última varilla era la que proporcionaba la respuesta correcta.

Por otro lado, se tenía la creencia que un abanico pequeño de cobre debidamente colgado del cuello, aseguraba salud a su portador. En cambio si era de oro, se aseguraría disfrutar de una larga juventud.

Emplear y agitar la mano como si fuera un abanico, traería la desgracia y desdicha al que lo hacía. Mientras que soñar con abanicos era sinónimo de sufrir pronto una traición.

Etimología de la palabra abanico

Su nombre proviene del latín vannu. y del verbo portugués abanar (que significa aventar), es de donde surge el diminutivo abanico, término no utilizado en español hasta el siglo XVI.

Secretos al operar con Fibonacci

Uno de los mejores métodos matemáticos para operar

Muchos de los métodos de análisis que pueden ser usados para determinar la tendencia futura, predecir el flujo de dinero de una compañía o determinar el valor justo de una acción, se basan en las matemáticas.

Usted puede pensar que su falta de habilidades matemáticas impedirá que gane dinero operando en los mercados financieros. Sin embargo, no se apresure en sacar conclusiones. Usted puede usar métodos que ya están listos para analizar el precio de los activos.

El trading de Fibonacci es un ejemplo de como un método complejo puede hacerse conveniente y fácil de aplicar. Gracias a los programadores, los inversores han obtenido herramientas confiables para el análisis del precio.

En resumen, la idea de Fibonacci se basa en la “proporción áurea” – una proporción ideal de una parte de un objeto con respecto a toda su forma. Al aplicar este método en las operaciones, generamos muchos puntos de referencia que pueden afectar la tendencia.

La secuencia de Fibonacci es la serie de números: 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, etc.. El siguiente número es la suma de los dos anteriores.

En este artículo, analizaremos los dos enfoques más populares: los niveles de Fibonacci y el Abanico de Fibonacci – otra herramienta de análisis del mercado. Los inversores los usan para encontrar los niveles de precios donde pueden abrir posiciones contando con una nueva tendencia. Usted descubrirá:

  • Cómo configurar las herramientas en el gráfico.
  • Cómo colocar órdenes Stop Loss y Take Profit.
  • Cómo encontrar niveles fuertes de soporte y resistencia.
  • Con qué puede combinar el análisis de Fibonacci.

Niveles de Fibonacci

Los niveles de Fibonacci son complejas líneas horizontales con diferentes distancias entre ellas. Estas aparecen automáticamente en el gráfico después de conectar un mínimo y un máximo (o un máximo y un mínimo si hay una tendencia descendente).

Cada nivel horizontal tiene asignado un valor entre 0 y 1. Los inversores también califican esos niveles como importantes o auxiliares. Esta división relativa está confirmada por el análisis histórico de los datos.

Composición con la espiral de Fibonacci

¿Qué es la espiral de Fibonacci?

La espiral de Fibonacci, también conocida como espiral dorada, es una secuencia lineal infinita generada a través de un logaritmo matemático descrito por Leonardo de Pisa (también conocido como Fibonacci), en la Europa del siglo XIII.

Para entenderla simplemente, observa la gráfica superior donde un hipotético valor de 1 es duplicado resultando en 2 el segundo valor y posteriormente, la secuencia continúa sumando el último valor más el anterior, es decir:

  • 2+1= 3
  • 3+2= 5
  • 5+3= 8 y así sucesivamente.

Cada nuevo resultado se ubica en la representación gráfica alternando secuencialmente los lados de los cuadrados, recargados siempre en una sola dirección. El resultado es la espiral perfecta que se forma por medio de los cuadros y que se evidencia por medio del trazo curvo que va intersecando las esquinas opuestas de acuerdo a la variación de dirección de cada uno.

¿Y qué tiene que ver la espiral de Fibonacci con la composición?

La espiral es una representación gráfica de la secuencia numérica de Fibonacci, que tiene una gran variedad de aplicaciones en las matemáticas, sin embargo, grandes genios de la plástica como Durero, Da Vinci y Dalí, fascinados por la forma en la que elementos de la naturaleza se ajustan a éste patrón secuencial perfecto (como en el caso de la concha del nautilo), utilizaron la espiral como una herramienta de composición para asegurar la proporción y el equilibrio en sus obras.

En un artículo anterior revisamos algunas herramientas prácticas para ayudarte a desarrollar tu habilidad de composición y en ésta ocasión, te planteo la posibilidad de que consideres también la espiral de Fibonacci como un recurso más para éste mismo propósito.

Lo evidente

Como mencioné antes, la espiral de Fibonacci se encuentra presente de forma natural en muchos elementos vivos que nos rodean. Quizá una buena idea es comenzar a aplicar la espiral como una guía de composición precisamente en estas plantas, animales y objetos, que hacen evidente su uso.

La aplicación de la espiral es sencilla, de la misma forma que hiciste con la regla de los tercios, cuando establezcas tu encuadre debes imaginar la forma de la espiral y colocar tu punto principal de interés en el centro de la misma. Después, debes procurar que el resto de los elementos en la escena concuerden con el flujo de la espiral ya sea por su forma, su ubicación, tonalidad o nivel de brillo y sombra.

Lo subjetivo

Como siempre he dicho y con el perdón de los ortodoxos de las técnicas de arte y diseño, tanto la espiral de Fibonacci, la regla de los tercios, el triángulo dorado y similares, son sólo herramientas que en el instante de la apreciación, te ofrecen un punto de partida para que tu propio juicio artístico decida en qué medida de apegas o no a las recomendaciones de su uso, pero en ningún momento pueden ser consideradas como recetas infalibles que garanticen el valor estético de una imagen.

Debo también comentar que he visto que algunas personas, comprimen las dimensiones de la espiral para adecuarla a la relación de formato que están utilizando (4:3, 16:9, etc.). Personalmente, prefiero no deformar la espiral y aplicarla en las porciones que integren la imagen, aunque a veces la espiral exceda los límites del recuadro.

Los mejores corredores de opciones binarias 2020:
  • Binarium
    Binarium

    1er lugar! El mejor broker de opciones binarias!
    Ideal para principiantes! Entrenamiento gratis! Bonos de registro!

  • FinMax
    FinMax

    2do lugar! Gran corredor!

Opciones binarias: estrategias, robots e indicadores
Deja un comentario

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: